Nuestra historia
La historia de los cafés Deldossi es, ante todo, una historia de pasión, una pasión compartida por millones de personas: la del café.
Esta pasión se nutre del gusto por la autenticidad, por el descubrimiento, por el saber hacer y por los terruños.
Estos terruños no tienen uno, sino varios rostros. Detrás de cada café, mujeres y hombres aprovechan miles de años de saber hacer para dar vida a la excelencia en una taza.
Es esa excelencia la que nos esforzamos por alcanzar cada día, a través de nuestra gama. Nuestros orígenes se seleccionan con exigencia, para revelar toda su identidad aromática y su carácter.
Pero no queremos solo que beba un café: queremos hacerle viajar. Cada taza es una invitación a descubrir un nuevo origen, una nueva cultura, nuevos aromas.
Nuestro tótem, la cebra, encarna todos los valores de nuestra marca: singularidad, libertad, equilibrio y elegancia.
Nuestros compromisos
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Excelencia
Cada café se selecciona meticulosamente en origen y se confía a Stéphane, artesano tostador con veinte años de oficio. En su taller del suroeste de Francia, elabora cada lote en pequeñas cantidades, lo más cerca posible del grano.
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Respeto por los terruños, por la biodiversidad, por las mujeres y los hombres
Elegimos cafés que honran la tierra que los sostiene y las manos que los cultivan: terruños preservados, una biodiversidad viva, un trabajo justamente remunerado.
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Trazabilidad
De la parcela a su taza, sabemos de dónde viene cada café: su origen, su cooperativa, su altitud. Nada se deja al azar.
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Saber hacer
Selección de los orígenes, arte del ensamblaje, tueste en pequeños lotes: cada etapa reúne gestos pacientemente dominados, para revelar lo mejor de cada grano.
